viernes, 12 de noviembre de 2010

LA RADIO

El objetivo del presente trabajo es explicar la
intención comunicativa que posee la "radio" como medio de comunicación de masas, como así también exponer porque, cuando y en que circunstancias aparece.
En su afán por estar en contacto con otras personas, lejanas o no, el Hombre viene recurriendo desde hace cientos de años a la comunicación ya sea verbal, mediante signos, escrita, etc. Es por esto que aparecen, como la radio, muchos otros medios de comunicación; como ser la televisión, el cine, la prensa, las revistas y últimamente la red mundial de computadoras conocida como Internet.
Un elemento fundamental con el cual nos comunicamos desde el primer segundo de vida con nuestros pares son los sonidos emitidos por la boca y luego de un desarrollo, la voz, y es éste principio el que utiliza la radio para comunicarse.


Siempre se trato de darle un mayor alcance a las comunicaciones entre los Hombres de todo el planeta. Con este fundamento se ha llegado a lo que es hoy la llamada Globalización. Esta maraña de sucesos que permiten por ejemplo saber que sucede en la Bolsa de Japón en este instante o que un terremoto en Oriente afecte nuestras exportaciones cerealeras. Es en la que estamos inmersos desde hace ya unos años.
La globalización de la comunicación es el fruto de dos grandes ideologías: la ilustración y el liberalismo.
La Ilustración proponía nuevas ideas, para esto contaba con el apoyo de la burguesía, poseía una concepción opuesta al absolutismo y por esto no contaba con el apoyo de la Iglesia. Y como punto fuerte proponía la división de poderes como así también declaraba que la razón y la ciencia eran los principios fundamentales.
El Liberalismo era una ideología económica como así también política que luchaba por acabar con el absolutismo, luchar por la soberanía popular y la privatización de los sectores económicos públicos. Un gran avance que se logro con este pensamiento fue el de la Declaración de los Derechos Humanos y del Ciudadano, estos trajeron consigo los ideales de la igualdad, la fraternidad y la libertad.
Con estos ideales comienza a desarrollarse en Europa, y con el pasar de los años en el resto del mundo, un movimiento muy grande que comenzó con la creación de redes de comunicación entre las ciudades, y así se produjeron las invenciones de los primeros puentes y caminos. Se tenía conciencia de que esto lograría una mayor fluidez de los flujos de circulación de personas y mercancías. Se estaban desafiando las fronteras de lo desconocido para muchos.
Con una mayor circulación de personas se produjo un mayor intercambio cultural y esto causo que se haya querido unificar las lenguas existentes. Ya que se creía que esto produciría una reducción de las diferencias entre culturas.
En el afán de universalizar una única lengua se trato de que esta fuera el lenguaje de los signos, y fue el telégrafo óptico un integrante de esa búsqueda. Con la aparición de este útil invento, las comunicaciones se extendieron con mucha rapidez y hacia los más diversos sectores. Muchos países querían instalar sus propias redes telegráficas y para prevenir futuros problemas se creó la Unión Telegráfica Internacional que cumplió la función de normalizador de los flujos telegráficos.
Aparecieron también otras asociaciones de nivel internacional como la Postal Universal (1874), Comisión Internacional de Pesos y Medidas (1875), la Convención para la Reglamentación Internacional de las Rutas Marítimas (1879), la Convención Internacional para los Transportes Internacionales por Ferrocarril (1890).
Luego, al aparecer el emblemático ferrocarril en Inglaterra en 1830, comienza una nueva era en cuanto a la fluidez de las comunicaciones. Las líneas férreas comienzan a expandirse con notable rapidez y traen consigo la expansión del telégrafo y de las ocupaciones de tierras. Era tan buen negocio que aparecen las primeras grandes empresas que representan tanto los intereses del ferrocarril como los de los telégrafos.
La organización de los ferrocarriles precede a la instauración de la hora universal a fin de no tener conflictos con las horas locales. Se decide tomar el Observatorio de Greenwich como punto de referencia para calcular el tiempo universal. Aquí se demuestra como un avance conlleva a otro.
Es Inglaterra quien posee la mayor industrialización en el siglo XIX, y su capital, Londres, quien se convierte en una "economia-mundo". Un centro a partir del cual se organizan y distribuyen jerárquicamente las otras potencias, las zonas intermedias y las regiones periféricas.
El primer cable submarino se instala en 1851 entre Francia e Inglaterra, y luego con la India. Esto marca un gran avance en las comunicaciones internacionales. Ya en el año 1902 se termina el Transpacífico que termina por unir al Mundo con las tierras de la Reina.
Estos
cambios producen un gran avance en la sociedad de aquella época y dan pie al desarrollo de la radio. Un paso más en la ansia del  Hombre por comunicarse.
3. Aparición de la Radio
La
aparición de este medio de comunicación es una sucesión de descubrimientos que comenzaron a finales del siglo XIX.
Se tiene noción de que la primera comunicación telegráfica inalámbrica sucedió un 14 de mayo de 1897 entre las poblaciones de Laverck Point y la isla Fratholm en el canal de Bristol que se hallan separadas por una distancia de unos 5 kilómetros. El autor de ese fantástico descubrimiento fue Gugliermo Marconi, un físico italiano.
La radio es algo muy utilizado hoy en día, de muy diversas dimensiones y potencias a la cual damos un valor relativo debido a su masificación, fue objeto de admiración, exceptisismo e incalculables días dedicados a la investigación.
De esa primera comunicación le continuaron una seguidilla de avances tecnológicos que poco a poco fueron mejorando la calidad de las comunicaciones y también la cantidad.
El primer gran empujón que recibió fue durante el desarrollo de la I Guerra Mundial (28 de julio de 1914 – 1918). He aquí una gran utilidad que se le dio a este medio de comunicación: los fines bélicos.
Durante ese período los radioaficionados lograron hazañas tan grandes como el primer contacto radial transatlántico (1921).
El papel que jugo la radio en la II Guerra Mundial (1939 – 1945) fue también muy importante y fue allí donde recibió muchísimo aporte militar para logra un desempeño mejor al alcanzado en esa época. Se utilizó como medio alternativo de comunicación ante la destrucción de las vías férreas, telegráficas y de los caminos disponibles.
Desarrollo de la radio
Una vez finalizada la Guerra, la radio comenzó a utilizarce en mayor escala y se comenzaron a crear radioestaciones, lo cual trajo consigo la fabricación de más unidades de radio. Y esto genero una masificación del medio.
El origen de las estaciones de radio en distintas partes del mundo ha sido muy diverso: estatal, privado, con fines culturales, con fines comerciales. En una primera instancia, era con fines meramente informativos y luego comenzó a variar su rango de acción hasta llegar a cubrir los más diversos aspectos: brindar información, música, cultura, entretención, etc.
Otra ventaja que tuvo hacia sus orígenes es que, al igual que la televisión años mas tarde, llega al hogar, a diferencia del teatro, del cine aun inexistente, las conferencias, los conciertos que reúnen al público en un recinto.
Además llega a un público meramente heterogéneo, no así en sus comienzos que lo hacía solamente a la elite que podía sustentar la compra de un equipo radiofónico. En sus comienzos la radio era fuente de entretención familiar, en la cual al momento de "escuchar la radio", toda la familia se ponía alrededor de ella, la encendían y escuchaban por algunas horas.
Con el pasar de los años, tomo tanta popularidad que se crearon los primeros radioteatros, les precursores de las actuales telenovelas, los cuales eran seguidos por familias durante semanas. Fueron apareciendo las primeras publicidades y la radio poco a poco fue adquiriendo un fin de lucro.
 La radio en la Argentina
Los
primeros ensayos radiotelefónicos fueron hechos en el país en 1910, en la localidad de Bernal, por el propio Gugliermo Marconi. Este físico llegó a la Argentina en 1910 a bordo del barco Princesa Mafalda. Desde Bernal, con un cometa de 6 metros de superficie, remontó sus antenas a las alturas y se comunicó con Irlanda y Canadá. Las comunicaciones radiotelefónicas entre Italia y América del Sur se establecieron en 1930 desde el yate Electra de Marconi, fondeado en Génova. Pero ya hacía ya varios años que los aficionados argentinos practicaban transmisiones radiotelefónicas
A comienzos de 1916, el joven técnico ruso-norteamericano David Sarnoff sorprendió a sus jefes con la idea de una aplicación novedosa de ciertos descubrimientos de Hertz, Branly y Marconi: se trataba de llevar la música a los hogares mediante el empleo de la "inalámbrica", junto con conferencias, noticias generales, e informaciones sobre deportes.
El proyecto de Sarnoff – paralizado por la I Guerra Mundial – recién tuvo aplicación en 1920, prolongando el comienzo de una era que convertiría a la radiofonía en uno de los más poderosos instrumentos de comunicación social del mundo.
La aparición del fenómeno en la Argentina es prácticamente simultánea con Norteamérica. La noche del 26 de agosto de 1920 entre las 21 y las 23 Hs, en efecto, un grupo de aficionados integrado por Enrique Susini, Miguel Mujica, Cesar Guerrico y Luis Romero, instalaba un modestísimo equipo para transmitir la ópera "Parsifal" de Ricardo Wagner desde el Teatro Coliseo. Se trataba según algunos historiadores, de la primera transmisión radial del mundo con continuidad en el tiempo.
Un año más tarde L.O.R. Radio Argentina, primera licenciataria de la radiodifusión nacional, transmitía regularmente desde diversos teatros, e inclusive desde el propio Colon, con lo que se marcha un tono cultural. Hasta que llegó el 12 de octubre de 1922, día en que se realizó lo que podría denominarse la "primera cobertura periodística": la asunción a la presidencia de Marcelo T. de Alvear.
Sudamérica fue la iniciadora de la era de las transmisiones internacionales aunque con cierta cuota de viveza criolla.
Dos acontecimientos
En 1923 se producen otros dos acontecimientos pioneros: comienza a funcionar L.O.X. Radio Cultura, la primera emisora comercial que financia sus espacios con material publicitario, y el 14 de septiembre de ese mismo año la pelea Firpo-Dempsey da origen al primer empleo de la radio en función netamente periodística, un acontecimiento que será completado en 1924 con otro episodio igualmente inaugural: la transmisión del partido Argentina – Uruguay desde la cancha de Sportivo Barracas.
Si la ya histórica y crepitante emisión de "Parsifal" había concitado a medio centenar de escogidos oyentes, los nuevos cauces que comienza a abrir el medio incentivan a empresarios y a sectores de público cada vez más amplios. Con un autentico espíritu muy similar al que imperaba en los EE.UU. durante esos años, aparecen entre 1922 y1926 emisoras como Radio Sud América, subvencionada por los fabricantes de receptores, Radio Brusa, Radio Gran Splendid, Quilmes Broadcasting, Radio Nacional, Estación Flores, Radio Prieto, Radio Callao, Radio Olivos y Radio Municipal, la primera emisora oficial del país
Como la mayoría de los nuevos medios masivos, la radio fue manejada en sus primeras etapas por pioneros de muy variadas características: tecnólogos que solo veían los aspectos materiales del medio, aficionados, entusiastas e intuitivos hombres de negocios estimulados por las excelentes perspectivas comerciales del medio, y unos pocos visionarios que llegaban desde las filas del periodismo, la música y el teatro.
Con patrones propios
Como en el cine y la televisión, la radio osciló en sus comienzos entre la función meramente intermediaria y reproductora (la que preside, en cierta forma, la primitiva transmisión de operas) y la exploración de sus propios lenguajes y de sus códigos comunicacionales específicos (la que determina, en gran medida, el desarrollo del radioteatro hasta alcanzar formas autónomas y muy depuradas desde el punto de vista del empleo de la imaginación, los silencios, los efectos sonoros, los planos de la voz humana, las cortinas musicales, el desarrollo dramático, etc.
Piloteada por grandes intuitivos, por hombres de creatividad alerta y por no pocos mercaderes, la radiofonía argentina no tardó en elaborar sus propios patrones, que dieron amplia cabida a las expresiones más variadas de la cultura popular y de la cultura de elite, aunque esta última se mantuvo siempre a prudente distancia de un medio al que solo veía como eventual transmisor de formas y contenidos ya establecidos, y no como plástico generador de lenguajes y productos específicamente "radiotelefónicos"
Indudablemente masiva, la radio supo recortar, sin embargo, campos de audiencia bien diferenciados, probando su capacidad para satisfacer apetencias informativas, recreativas y educacionales de sectores muy diversos, como en cierta medida lo atestimonia el amplio espectro sociocultural que va desde la audiencia de Radio El Mundo hasta los fieles de Radio del Pueblo.
La radio fue, asimismo, el vehículo de difusión de los grandes eventos sociales e históricos ocurridos en la Argentina desde los tiempos de Alvear, tanto en el plano de los menudos acontecimientos de la vida cotidiana como en el de los grandes hechos de trascendencia: arribo de huéspedes ilustres, festejos de Carnaval, concentraciones populares, desfiles militares, golpes de Estado, campañas electorales, revoluciones, asunciones presidenciales, festejos patrios, etc. En ese campo, como pocos medios, probó su enorme ubicuidad y su capacidad para captar el hecho "en vivo", transmitiendo al oyente una nítida sensación de contemporaneidad y participación. Y no faltó, por cierto, como testimonio de esta comprometedora característica de la radio, la anécdota graciosa, como la palabra "cambronesca" que se le escapo a algún jugador famoso, o las iras de cierto ministro reclamando silencio a algún espectador enfervorizado por su discurso.
El radioteatro argentino
Cuando a comienzos de 1929 una audición de música campera conducida por Roberto Torres y Francisco Mastandrea parecía agotarse, este último, inspirado en las novelas por entregas tan en boga en aquella época, crea "La caricia del lobo", "una novela radial, la primera obra radiofónica que no concluiría en un solo día o en el espacio de una audición"
Hasta ese momento se habían difundido programas unitarios de teatro radial y programas como el ya mencionado de Mastandrea, denominados en la época "revistas radioteatrales", en los que se combinaban números de música y canciones folklóricas con la representación de breves escenas o "sketchs" de ambiente campero. Los que le siguen toman la temática y la estructura del folletín y el drama gauchesco.
En la programación radial de 1933 había cuatro compañías radioteatrales, dos años más tarde se produce una explosión del género que sólo se interrumpirá con el arribo de la televisión y que se manifiesta en la creación de nuevas compañías; en la diversificación temática del género, de acuerdo a exigencias de un público cada vez más amplio y heterogéneo, y en la incorporación de autores para cubrir la demande de adaptaciones y novelas originales.
En la búsqueda de temas y fórmulas de segura repercusión, la radio se nutre de la novela popular, fuente aprovechada ya por otros medios como el cine y la historieta. Con una variedad tal que mezcla novelas de capa y espada, de aventuras, policiales e históricas con la novela sentimental o "rosa" que terminara imponiéndose en la década siguiente. Pero el género se diversificó todavía más. Habrá un radioteatro infantil; un radioteatro familiar y costumbrista; un radioteatro dirigido a un público de clase media predominantemente femenino que gustaba de las historias de amor con final feliz y finalmente la línea gauchesca.